El Hilo que Une al Chile Profundo: Un Encuentro Histórico en el Palacio de La Moneda
Hay momentos en que el patrimonio deja de ser un concepto académico para convertirse en un abrazo. Eso fue lo que ocurrió el pasado sábado 31 de enero, en el marco del Día de los Patrimonios, cuando el destino y la memoria propiciaron un encuentro inédito: tres colectivos de bordadoras icónicas de nuestra geografía social se reunieron para reconocerse en el punto de cruz y la lazada.
Las comunidades de Copiulemu y del Baker, quienes se encontraban entregando sus expedientes para el Registro de Patrimonio Inmaterial, coincidieron con las herederas de una tradición legendaria: las Bordadoras de Isla Negra.
El Viaje al Corazón de la Arpillera
Tras la ceremonia oficial, las delegaciones emprendieron una visita mística al Centro Cultural Palacio de La Moneda. El grupo estuvo acompañado por las encargadas de patrimonio inmaterial, Camila Ramírez (Aysén) y Francisca Ortiz (Maule), el encargado de comunicaciones Álvaro Álvarez y la creadora del Centro Artesanal de Copiulemu, Rosemarie Prim.
El destino era la sala del MAPA (Museo de Arte Popular Americano). Allí las esperaba una "hermana mayor" de siete metros de largo: la arpillera gigante de Isla Negra, una obra que es, en sí misma, una sobreviviente de la historia chilena.
La Arpillera Recuperada: Confeccionada en 1972 para el edificio de la UNCTAD III (hoy GAM), esta obra desapareció tras el golpe de Estado. Fue recuperada décadas después por el senador Guido Girardi en el Persa Bío Bío. Hoy, tras ser restaurada, relata un Chile que va desde la cordillera al mar, mostrando a trabajadores y personajes reales, incluido un Pablo Neruda cazando mariposas.
Rostros y Territorios: Las Protagonistas
Al pie de esta majestuosa obra, las cultoras compartieron experiencias que trascendieron la técnica para tocar los sueños. El encuentro permitió poner rostro a estas tradiciones:
- Bordadoras de Isla Negra (Valparaíso): Sistema de representación de la memoria campesina del litoral. Estuvieron presentes María Eufemia Moyano Pérez, Brígida Sánchez Soto, Teresa Muñoz Rojas y María del Pilar Pichunante Gálvez, acompañadas por Francisca Egaña Lucero.
- Bordadoras de Copiulemu (Región del Biobío): Guardianas del imaginario rural, representadas por Blanca Cabrera, Maritza Tapia, Lidia Jara y Marfiela Cabrera. Su oficio nació de la inspiración de Rosemarie Prim para dar voz a las mujeres locales: "Si las de Isla Negra cuentan el mar, nosotras lo hacemos de nuestro mundo rural y la vida del campo".
- Bordadoras del Baker (Región de Aysén): Expresión del entorno patagón desde la comuna de Cochrane, representada por Macedonia Maldonado Yáñez, Marisol Pizarro Ganga, Luisa Vargas Escobar, Margarita Baigorria Cruces y María Rosa Vargas Escobar.

Sueños Tejidos a Futuro
Impactadas por la majestuosidad de los hilos de Isla Negra, surgió entre las representantes una chispa de inspiración: la idea de realizar una obra conjunta o una exposición colectiva. En esa noche de sábado, entre hilos invisibles que conectaban el mar central, el campo del Biobío y la Patagonia, las cultoras descubrieron que, aunque sus paisajes sean distintos, todas bordan la misma historia: la de un país que se niega a olvidar sus raíces.
Entre los pasillos del MAPA, algunas cultoras se detuvieron a admirar el universo vibrante de Héctor Herrera (1926-2007). Conocido como "El Pajarero", este artista de Tomé plasmó en sus murales un estilo naif lleno de vida, donde las aves y la flora cobran fuerza a través de anilinas sobre tela. Para las bordadoras, contemplar estas obras —del mismo creador de los icónicos diseños de las cajas de fósforos— fue otra fuente de inspiración que conecta el oficio textil con el imaginario popular chileno.