Oro blanco en el Maule: El centenario oficio de las Salinas de Yoncavén
Frente a Lo Valdivia, en la región de O’Higgins, pero pertenecientes a la comuna de Vichuquén en la región del Maule, se extienden las Salinas de Yoncavén. En este rincón costero, cercano a la caleta de Boyeruca, la extracción de sal no es solo un trabajo; es un oficio que se realiza hace más de un siglo. Aquí, el paisaje es moldeado por salineros y salineras que, con un conocimiento profundo de su entorno, preparan los "cuarteles" para recibir el regalo del mar.
A diferencia de la sal de "mina", la sal de mar de Yoncavén es el resultado de una relación simbiótica con la naturaleza. El proceso artesanal involucra cinco etapas consecutivas de preparación de los cuarteles antes de la cosecha. Cada paso se ejecuta con una rigurosa técnica manual y herramientas de elaboración propia, diseñadas para trabajar en sintonía con los ciclos del sol y las corrientes del viento.
El reconocimiento como Patrimonio Vivo
En el año 2017, esta tradición fue incorporada al Registro Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, bajo los estándares de la Convención de la UNESCO. Este reconocimiento oficial por parte del Estado de Chile ha permitido que la Subdirección de Patrimonio Cultural Inmaterial (SPCI) trabaje codo a codo con la comunidad en el diseño de planes de salvaguardia.
Desde 2022, la Agrupación de Salineros y Salineras de Yoncavén ha impulsado recursos de difusión para poner en valor su identidad. No se trata solo de producir sal, sino de proteger un saber especializado que articula el territorio y que, aunque comparte similitudes con prácticas en países como Francia o España, posee una huella cultural única en Chile.
Las amenazas al blanco de Yoncavén
A pesar de su valor patrimonial, el oficio atraviesa un momento crítico. Los riesgos son múltiples:
- Competencia comercial: La baja demanda y la presión de la industria salinera masiva dificultan la rentabilidad del proceso artesanal.
- Confusión geográfica: Existe un desconocimiento generalizado sobre la ubicación exacta de Yoncavén, confundiéndolo frecuentemente con las salinas de la región vecina de O’Higgins, lo que merma su potencial turístico y de marca local.
- Brecha generacional: El cambio sociocultural pone en duda la transmisión del oficio a los más jóvenes, amenazando la continuidad de las seis familias que aún resguardan los cuarteles.
Una práctica para el futuro sostenible
Resguardar a la comunidad de Yoncavén es también apostar por la sostenibilidad. La producción artesanal de sal es una de las prácticas más respetuosas con el ecosistema, enseñando lecciones valiosas sobre el cuidado ecológico del paisaje y el uso equilibrado de los recursos naturales. Valorar esta práctica es, en última instancia, asegurar que el patrimonio vivo de la Región del Maule no se disuelva con el tiempo.
Te invitamos a revisar el registro audiovisual explicativo respecto al oficio de salineros y salineras de Yoncavén:
El registro audiovisual fue realizado en conjunto con Maule Films.