Luis Alberto Martínez: el adiós eterno de la "Voz de Oro" de la bohemia tradicional de Valparaíso
La historia de la música popular chilena ha cerrado uno de sus capítulos más brillantes y sentidos. Este miércoles 7 de enero, a la edad de 94 años, Luis Alberto Martínez —el eterno caballero del bolero conocido también como “La voz romántica de América” o “La voz más triste de Chile”— ha dejado el escenario terrenal para entrar definitivamente en la inmortalidad. Su funeral, transformado en un homenaje multitudinario en el Teatro Municipal de Valparaíso, no solo despide a un hombre, sino a una de las últimas leyendas de los "Viejos Cracks" de la bohemia porteña, una tradición reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial en Chile.
Un escenario de su gloria como capilla ardiente

El Teatro Municipal de Valparaíso, donde tantas veces el público estalló en ovaciones ante su impecable fraseo, se convirtió en el epicentro del dolor y la gratitud. Cantantes, músicos de todas las generaciones, autoridades y seguidores se volcaron a las butacas para rendir una guardia de honor. El ambiente, impregnado de melancolía y guitarras, fue el reflejo de una carrera de más de 70 años de vigencia, donde Martínez nunca perdió la calidez de su voz ni la humildad de su espíritu. Entre pañuelos blancos y canciones coreadas a viva voz, el puerto despidió a su "Hijo Ilustre" con la solemnidad que solo se reserva para los grandes.

“A los 92 años, tuvimos el privilegio de grabar con Luis Alberto Martínez un concierto memorable en el Teatro Rivoli de Valparaíso, como parte de la producción del documental Tesoro Humano Vivo. Fue impresionante constatar cómo mantenía ese desplante escénico y la misma voz cristalina que lo consagró como una figura ovacionada de nuestra música popular y la bohemia tradicional. En aquel entonces, nos confesó con vitalidad que pensaba seguir cantando al menos diez años más. Aunque el destino lo llamó a los 94, Luis Alberto cumplió su promesa: cantó hasta el final, con la dignidad y pasión que solo poseen los grandes artistas”, comenta la directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nélida Pozo Kudo.
“A nombre del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, quiero expresar nuestra profunda tristeza por su partida. Con él se despide también una época dorada de la bohemia de Valparaíso, de la cual fue un baluarte indiscutido. Asimismo, deseo enviar todo mi afecto a María Teresa Airam, destacada cultora de nuestra música y compañera de vida de Luis Alberto, quien lo acompañó con amor y dedicación hasta su último minuto. El legado de 'La Voz de Oro' queda hoy bajo el resguardo de nuestra memoria colectiva y del patrimonio inmaterial de Chile”, agregó la autoridad.

María Teresa Airam, intérprete, directora, cantante de boleros y de la llamada “música del recuerdo”, con más de 30 años de trayectoria, fue la pareja de Luis Alberto Martínez en sus últimas décadas de vida. Precisamente, él fue quien la llevó a grabar su primer álbum en Santiago, disco con el cual recorrió distintas radios de la capital, presentándose en escenarios nacionales e internacionales. Recibió el premio a la “Destacada Trayectoria Artística” entregado por la Municipalidad de Valparaíso. Es respetada y querida en el ambiente artístico porteño, principalmente por los jóvenes, que ven en ella un referente musical. Junto a su esposo, realizaron connotadas presentaciones uniendo vocación, talento y amor por la música.

Orígenes: De la Pampa al Puerto
La vida de Luis Alberto Martínez fue una epopeya de esfuerzo y vocación. Según consta en los registros de su reconocimiento como Tesoro Humano Vivo (2022), su camino no fue directo a las luces. "Yo anteriormente fui marino, cuando era muchacho, pero siempre tenía el canto metido aquí, la guitarra", recordaba el artista. Tras su paso por la Armada, se trasladó al norte, en Antofagasta, donde trabajó en los ferrocarriles: "Fui jefe de estación, de bodega, en la cordillera, y siempre andaba con la guitarra en mano".
El impulso definitivo llegó cuando formó un grupo con Nilo Rodríguez y Silvio Aberrido. Juntos partieron a Santiago "a conquistar la capital", sin conocer a nadie y sin contratos, movidos únicamente por el hambre de arte.

El contrato de oro y el nacimiento del "cebollero"
Su llegada al estrellato ocurrió en el sello Odeón. La anécdota de su audición es parte del folclore nacional: el director del sello le pidió que cantara boleros. Martínez interpretó "Amigo de qué" y "Para mi madre". La respuesta fue inmediata: un contrato por cinco años y grabaciones programadas para el día siguiente.
Fue en esa época cuando nació el apodo que lo acompañaría siempre. Luis Alberto llenó dos veces solo el Teatro Caupolicán, un hecho considerado “proeza” en su época. Durante una interpretación de "Flores para mi madre", al ver un mar de pañuelos y a toda la audiencia llorando, un animador le dijo: "Viste Luis Alberto, cuando cantas es como picar cebolla". Así, el bolero "cebollero" encontró en su voz la definición más noble: música que llega a la fibra más sensible del pueblo.

Su filosofía sobre el arte y el silencio
Luis Alberto Martínez no solo interpretaba; reflexionaba profundamente sobre su oficio. En sus testimonios, como parte del proceso de gestión para la salvaguardia que realiza la Subdirección Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, dejó frases que hoy resuenan como su testamento espiritual:
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Sobre el Bolero: "El bolero es un himno, un himno mundial; tuvo algunos bajones años atrás pero está resurgiendo, está reviviendo porque es un ritmo maravilloso".
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Sobre la Creación: "El silencio nos hace inventar, inventar palabras, poemas, frases. Es fácil hacer un tema cuando no hay ruido porque el silencio te mantiene en la mente".
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Sobre su Identidad: "Yo no soy un cantante de grandes escenarios internacionales, soy un cantor del pueblo. Mi mayor premio no es un disco de oro, sino que la gente siga pidiendo mis canciones en los rincones de Valparaíso".

Tesoro Humano Vivo y reconocimientos oficiales
En 2022, el Estado de Chile le otorgó la máxima distinción patrimonial: Tesoro Humano Vivo. Este reconocimiento se le concedió como figura central de los Músicos de la bohemia tradicional de Valparaíso. El Estado destacó en él la capacidad de transmitir saberes y mantener viva una práctica cultural que da sentido a la vida colectiva del puerto.
A esto se suman otros hitos:
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Hijo Ilustre de Valparaíso (2013): Por su rol como embajador cultural de la ciudad.
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Figura Fundamental de la Música Chilena (SCD): Reconocimiento de sus pares a su trayectoria.
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Éxito Discográfico: Más de 30 producciones discográficas y decenas de sencillos en 45 RPM que generaron ventas masivas de discos de oro en la era dorada del vinilo.
Un legado en canciones

Su producción discográfica queda como un tesoro para la nación. Entre sus interpretaciones más famosas, que han sido coreadas en su despedida, destacan:
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"Nuestro Juramento"
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"En un beso la vida"
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"Hojas Muertas"
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"Dos almas"
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"Sombras"
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"Flores para mi madre"
El Municipio de Valparaíso declaró dos días de duelo comunal, tal como lo dio a conocer la alcaldesa Camila Nieto.
Descanse en paz, Luis Alberto Martínez: eterno bolerista Tesoro Humano Vivo del puerto.
